El Necaxa de la temporada 1994-1995. Parte I

By Leonard H. Waldman
In Fútbol Mexicano
enero 12, 2013
0 Comments
89 Views

No cabe duda que los años noventa revolucionarían para siempre al fútbol mexicano. La selección nacional comenzaba a ser respetada a lo largo y ancho del continente americano por sus buenas actuaciones en Copa América, y en el área de CONCACAF se ejercía una hegemonía total. Muy pronto, los equipos nacionales competirían en la Copa Libertadores por primera vez. Sin embargo, la llegada delos torneos cortos también acarrearía problemas a largo plazo, pues la producción de jóvenes talentos fue sustituida por el mercadeo de los promotores.

En medio de todos esos cambios que se estaban suscitando, hubo un equipo que destacó por su extraordinario accionar dentro del terreno de juego. Dirigido por Manuel Lapuente, el Necaxa de los 90′s fue una máquina de jugar balompié.  Los Rayos alcanzaron su mejor nivel en la temporada 1994-1995, justo cuando el famoso entrenador de la boina tomó a los rojiblancos luego de que el argentino Roberto Saporiti fuera incapaz de conseguir al título pese a tener uno de los planteles más fuertes del fútbol azteca.

Lapuente tenía un año sin dirigir. Su último torneo había sido el 1992-1993, donde fue incapaz de pasar a la fase de liguilla dirigiendo al Puebla, probablemente el trago más amargo que tuvo con La Franja. Pese a ello, su fama de hacer buenos equipos llamó la atención de Enrique Borja, entonces presidente del club rojiblanco. Manolo había jugado en los “electricistas”, por lo cual no duda en tomar el reto y declara que los hará campeones.

La primera acción de Lapuente es pedir cuatro refuerzos que considera necesarios para hacer al Necaxa un equipo competitivo: el lateral José María Higareda, los defensas Octavio Becerril y Eduardo Vilches (chileno procedente del Colo-Colo) y el atacante argentino Sergio Zárate, quien regresaba al continente americano tras cuatro años en Alemania e Italia.

Esos jugadores vinieron a sumarse a una base conformada por futbolistas de gran calidad como Nicolás Navarro, Álex Aguinaga, Alberto García Aspe, Ricardo Peláez, Efraín Herrera y el goleador chileno Ivo Basay.

Así pues, Necaxa buscó asimilar el estilo de Lapuente, quien daría prioridad a la construcción del equipo “de atrás hacia adelante”. Es decir, los Rayos tendrían una defensa sólida y jugadores veloces y contundentes de medio campo hacia el frente.

El debut del equipo en esa temporada se dio el mediodía del domingo 4 de septiembre de 1994. Necaxa visitó al Puebla… Manolo regresaba al banquillo enfrentando al último equipo que había dirigido. Esa tarde, los Rayos dieron un verdadero baile a los camoteros. Con dos goles de Ricardo Peláez y dos tantos más convertidos por Higareda y Aguinaga, los poblanos fueron electrocutados por 4-0. Así de irónico es el fútbol… Lapuente regresó a Puebla para recetarles una dolorosa goleada.

Los siguientes partidos demostraron el buen paso del Necaxa. El equipo rojiblanco se mantuvo invicto por diez jornadas cosechando seis triunfos y cuatro empates. Entre los resultados que más llaman la atención fueron el dominio absoluto sobre el Atlas del mimísimo Marcelo Bielsa en el Jalisco, duelo que concluyó 3-0 en favor del Necaxa, y la estrepitosa goleada que endosaron al Atlante de Ricardo La Volpe por… ¡7-0!  Ese 6 de noviembre de 1994 quedó grabado en la memoria de los necaxistas, y de Luis Hernández, quien marcó tres tantos.

La primera derrota para los Rayos llegó el domingo 13 de noviembre de 1994, cuando visitaron a la Universidad Autónoma de Tamaulipas en el estadio Marte R. Gómez. Los Correcaminos, guiados por un inspirado Nidelson Silva de Melo, vencieron 2-0 al Necaxa y pusieron fin a la racha rojiblanca.

Sin embargo, esa derrota fue sólo un pequeño bache, pues no perderían de nuevo hasta siete encuentros después. Es decir, los necaxistas terminarían la primera vuelta del torneo con una sola derrota, lo cual demostraba el enorme noivel del conjunto de Lapuente.

La verdadera prueba llegó el 18 de diciembre de 1994. Necaxa enfrentó al América, su hermano mayor, equipo dirigido entonces por Leo Beenhakker, y que venía precedido de fama de golear a cuanto rival se le pusiera enfrente. Sin embargo, los Rayos dominaron a su hermano con una facilidad pasmosa. El equipo de Lapuente dominaba ya 2-0 antes del minuto 20 con doblete de Ivo Basay. Sobrellevando el duelo y creando constante peligro, los rojiblancos dieron una lección al América de Beenhakker, que consiguió un gol al filo del final por conducto de Zague.

Necaxa cerró la primera vuelta empatando a dos con Tampico Madero. Nadie dudaba ya en ponerlos como favoritos al título.

Resultados del Necaxa en la primera vuelta de la temporada 1994-1995:

Jornada 1

Puebla 0-4 Necaxa

Jornada 2

Necaxa 1-0 Toluca

Jornada 3

Monterrey 1-1 Necaxa

Jornada 4

Necaxa 1-0 León

Jornada 5

Atlas 0-3 Necaxa

Jornada 6

Necaxa 1-1 Estudiantes

Jornada 7

Santos 0-2 Necaxa

Jornada 8

Necaxa 0-0 Cruz Azul

Jornada 9

Morelia 0-0 Necaxa

Jornada 10

Necaxa 7-0 Atlante

Jornada 11

Correcaminos 2-0 Necaxa

Jornada 12

Necaxa 1-0 Tigres

Jornada 13

Toros Neza 1-1 Necaxa

Jornada 14

Necaxa 1-1 Chivas

Jornada 15

Necaxa 2-0 Veracruz

Jornada 16

América 1-2 Necaxa

Jornada 17

Necaxa 2-1 Pumas

Jornada 18

Tampico Madero 2-2 Necaxa

En la segunda parte tendremos el resto del torneo regular 1994-1995 para los Rayos, así como la fase de liguilla, donde Necaxa libraría una batalla tremenda ante el Guadalajara de Alberto Guerra.

0 0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>